VIRUS DEL ÉBOLA

VIRUS DEL EBOLA

En 2014 se registró en España el primer caso confirmado de contagio de Ébola fuera de África. Un exótico y mortífero virus que pensábamos que solo lo sufrirían los habitantes del continente africano, pero que ya ha saltado las fronteras hacia el mundo occidental. ¿Qué es el ébola?, ¿es tan mortal como se dice?, ¿estamos preparados en occidente para combatirlo?, ¿existen vacunas o tratamientos?…

DATOS IMPORTANTES

¿QUÉ ES EL ÉBOLA?

El nombre, Ébola, lo toma prestado del rio Ébola, afluente del río Mongala y, por tanto, del río Congo, que discurre por el noroeste de la República Democrática del Congo. Uno de los primeros casos sucedió  en Yambuku, una aldea cercana este rio, y de ahí tomó su nombre.

La enfermedad por el virus del Ébola (EVE) o fiebre hemorrágica del Ébola (FHE), también conocida como enfermedad del Ébola​ o sencillamente ébola, es una enfermedad infecciosa viral aguda que produce fiebre hemorrágica en humanos y primates, con alta probabilidad de causar la muerte si no se detecta a tiempo.

Este virus actúa sobre las células endoteliales que recubren la superficie interior de los vasos sanguíneos y las anula por completo. Al estar dañados los vasos sanguíneos, las plaquetas no pueden coagular bien y los enfermos sufren grandes pérdidas de sangre.

Hay cinco especies o subtipos de virus ébola que se ha logrado identificar: Bundibugyo ebolavirus (BDBV), Reston ebolavirus (RESTV), Sudan ebolavirus (SUDV), Taï Forest ebolavirus (TAFV) y Zaire ebolavirus (ZEBOV).

¿CUALES SON SUS SÍNTOMAS

Antes de nada, hay que aclarar que el diagnóstico definitivo del virus de Ébola solo puede obtenerse mediante pruebas de laboratorio en la orina y en la saliva, porque de lo contrario podría confundirse con la malaria, el dengue, u otras fiebres tropicales.

Los síntomas aparecen entre los 2 y 21 días desde que una persona es infectada, pero habitualmente suelen aparecer entre los 5 y 10 primeros días.

El ébola en su fase inicial presenta una sintomatología como la fatiga, dolor de cabeza, fiebre y dolor en las articulaciones y el abdomen. También suelen producirse vómitos, diarreas y se pierde el apetito.

Hay otros síntomas que se dan ocasionalmente tales como el hipo, dificultad para respirar y para tragar, dolor de garganta y dolor de pecho. En el 50% de los casos, las manifestaciones cutáneas pueden incluir una erupción maculopapular. A los 5 o 7 días de las primeras manifestaciones de la enfermedad, comienza la fase de sangrado. En el 40-50% de los casos se produce sangrado en las mucosas y en las zonas de punción.​ Las hemorragias internas y subcutáneas se exteriorizan en forma de enrojecimiento de los ojos y tos, vómitos o excreciones con sangre.​ En la piel, se crean petequias, equimosis y hematomas, principalmente allí donde se le hayan punzado la piel con inyecciones.

Por lo general, en la segunda semana de la enfermedad se produce la muerte, debido a hemorragias y shock hipovolémico por la pérdida de sangre.

¿CÓMO SE CONTAGIA?

El ébola, no se transmite por el agua o por el aire si no por contacto directo.

El virus se introdujo entre la población humana como resultado de un contacto directo con la sangre, órganos, orina, heces u otros líquidos corporales de animales infectados, vivos o muertos, o por el consumo de su carne. El contagio solo se da en mamíferos y se han comprobado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos de la fruta, monos, antílopes de los bosques y puercoespines infectados.

Aunque todavía no se puede confirmar, hay tres especies de murciélagos frugívoros que podrían ser los huéspedes naturales del virus del ébola en África (Hypsignathus monstrosus, Epomops franqueti y Myonycteris torquata),Hay estudios que muestran que el virus del ébola ha convivido con los murciélagos por al menos 25 millones de años. Estas especies de murciélagos son portadoras, pero la enfermedad no se manifiesta en ellos.

A consecuencia de esta guerra que han estado librando durante tanto tiempo, ambas especies han ido evolucionando. Los murciélagos, con el tiempo, han desarrollado todo tipo de defensas contra los ataques del virus, y el Ébola ha ido mutando y descubriendo nuevos mecanismos para salvar cada nueva defensa que desplegaban los vampiros.

Una vez que un humano es infectado, este puede transmitir la enfermedad a otros humanos debido al contacto directo con la saliva, el sudor, la sangre, el semen, el flujo vaginal, sumando también los líquidos biológicos como el cefalorraquídeo, el sinovial, el pleural o el peritoneal, además de vómitos, orina y heces. También puede producirse el contagio del ébola por exposición a objetos que hayan sido contaminados con secreciones infectadas como prendas de vestir, ropa de cama sucia o agujas usadas. Las personas se pueden contagiar en contacto directo con estos pacientes estén vivos o muertos. Incluso los infectados de sexo masculino que lograron sobrevivir pueden transmitir la enfermedad a través del semen hasta por un año y medio.

¿EXISTE UNA VACUNA O ALGÚN TRATAMIENTO?

No, no hay ni vacunas probadas ni tratamientos antivirales de eficacia probada, pero se están investigando.

ZMapp, TKM-Ebola o Brincidofovir son algunos de los fármacos experimentales que se aplicaron en los 14 casos de enfermos de ébola tratados fuera de África y bajo aislamiento en hospitales de EE.UU y Europa con resultado desigual en los pacientes. Otros fármacos que se están investigando son el clomifeno y toremifeno, los cuales podrían inhibir la progresión de la enfermedad.

Muchos de estos fármacos se crean a base suero extraído de pacientes que superaron la enfermedad.

La Agencia de Salud Pública de Canadá está investigando en una vacuna que se encuentra en fase de desarrollo y los resultados que están ofreciendo las pruebas son muy positivos y esperanzadores.

Los métodos que se están aplicando contra esta enfermedad intentan ser los menos agresivos posibles contra el organismo. En la infección temprana se administran anticoagulante para prevenir o controlar la coagulación intravascular diseminada. Por vía oral, se suministra agua con azúcar y sal para mantener en su nivel los electrolitos y evitar la deshidratación. Para gestionar el dolor y la fiebre se administraran antibióticos y antimicóticos, nunca aspirina por el riesgo de hemorragias. Se estabilizan y se consolidan los fluidos corporales por vía intravenosa. Los niveles de oxígeno hay que mantenerlos en su rango óptimo. Se da soporte a los órganos afectados ante la infección, incluso llegando a sustituirlos como los riñones o el hígado. En manifestaciones hemorrágicas se requiere administrar líquidos por vía endovenosa, así como procoagulantes, plaquetas o transfusiones de sangre si es necesario.

¿CUÁL ES SU TASA DE MORTALIDAD?

La tasa de mortalidad se encuentra entre el 25 y el 90 %, es una de las enfermedades más mortíferas para el hombre, por este motivo, el ébola, está clasificado como un agente de bioseguridad de nivel 4, por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Está clasificado de categoría A como agente de bioterrorismo, porque este virus, podría utilizarse como arma en guerras biológicas. Sin embargo, su eficacia como arma biológica pudiera considerarse como limitada por su letalidad rápida, ya que los pacientes morirían demasiado rápido antes de que estuviesen en condiciones de propagación del contagio.

Pero la verdad es que el número de contagios por infectado es bajo en comparacion con otras enfermedades mortales como el sida o el SARS. Esto quiere decir que un infectado de ébola puede infectar entre 1,2 y 1,9 personas durante la misma y enfermedades como el sida contagia de 2 a 5 personas o el sarampión que contagia de 12 a 18 personas.

¿PODRÍA EXPANDERSE POR EUROPA?

Según la directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa, Zsuzsanna Jakab, considera que es “bastante inevitable” que haya más casos de contagio del virus del Ébola en el viejo continente por la “cantidad de viajes que se hacen desde Europa a los países afectados por la epidemia de ébola y en sentido contrario”, según Reuters.

Sin embargo, uno de los miembros del equipo internacional que descubrió el virus del Ébola en 1976, el epidemiólogo estadounidense David Heymann, ha asegurado a la agencia Efe que “no hay riesgo de que ocurra una epidemia en España” tras el contagio de la auxiliar.

A partir de la alerta de la OMS, se están extendiendo los controles fronterizos en los países afectados, así como el mismo tráfico de personas en las zonas de riesgo. Y los gobiernos de muchos países están recomendando no viajar a países donde haya brotes de ébola.


UN POCO DE HISTORIA

En la mayoría de etnias pigmeas que se reparten por el Congo y Centroáfrica, es conocida la historia de los Ezanga, unos vampiros o espíritus con formas antropomórficas que poseían a las personas y devoraban sus órganos. Estos espíritus protegían la selva del hombre blanco o de todo aquel que no tratara con el respeto debido a la madre naturaleza.  Los ezanga también podían convertir a las personas en gorilas, chimpancés u otros animales. Cuando estos espíritus llegaban a los poblados sus consecuencias eran letales. Si llegaba a alguna aldea con poca población podía llegar a matar a todos sus habitantes. En muchas ocasiones tenían que tapiar puertas y ventanas de las casitas para que los “endemoniados” no pudieran propagar la maldición. Lo que no sabían estas tribus es que los espíritus en realidad era el virus del ébola.

Se cree que este virus se encuentra refugiado en un lugar muy concreto en la frontera entre Uganda y Kenia, en el monte Elgon. En la parte keniata existe una cueva llamada Kitum, conocida en la zona por los nativos porque en su interior hay un cementerio de elefantes y cuentan muchas leyendas sobre ella. Pero en realidad, cogía fama a nivel mundial a raíz de que en dos ocasiones, personas que la visitaron, salieron infectadas con el virus ébola.

Durante el día, en el interior de la cueva, se encuentran millones de murciélagos colgando del techo y muchos de ellos son portadores de este virus. En el periodo que se encuentran en el interior de la cueva, se produce una lluvia de excrementos que impregna el suelo de la caverna, y ahí es donde se encuentra el Ébola. Sería muy fácil contraer la enfermedad si no se toman las medidas de precaución adecuadas. Por la noche, los murciélagos salen a la selva y sobrevolando los árboles, estos, impregnan todo con sus excrementos. Así, contaminan frutos, hojas y plantas que son el alimento de chimpancés y más mamíferos de la selva. Cuando comen estos alimentos, quedan infectados y contraen la enfermedad. Cuando estos animales mueren, el virus sigue en el interior del cadáver, y cualquier humano que los toque o decida comerse su carne quedaría infectado.

El primer brote tuvo lugar el 26 de agosto de 1976 en Yambuku, una ciudad del norte de Zaire (actualmente, República Democrática del Congo). Mabalo Lokela un profesor de escuela de 44 años volvía de un viaje por el norte de Zaire. A la llegada a su casa empezó a sufrir altas fiebres que le obligaría a ir al hospital. Ya allí, los médicos le diagnosticaron Malaria y le administraron quinina, que era una sustancia que se administraba en esa época para combatir esa enfermedad. El estado del profesor empeoraba con el tiempo y tenía que ir al hospital cada día. Una semana después, sus síntomas incluían vómitos incontrolables, diarrea sangrienta, dolor de cabeza, mareos y dificultades respiratorias. En ese momento se detectó que era ébola-Zaire, la especie de ébola que tiene mayor tasa de mortalidad, con una media de un 83% y de hasta el 90% en algunas epidemias. Más tarde empezó a sangrar por nariz, boca y ano, muriendo el 8 de septiembre de 1976, apenas 14 días después de la manifestación de los primeros síntomas. Se detectaron 3418 casos más  por contagio del ébola-Zaire de los cuales murieron 2830.

También en 1976, en Nzara, Sudan, se detecta el ébola entre los trabajadores de una fábrica de algodón, en esta ocasión fue otra especie de ébola, el Ébola-Sudan. Los científicos hicieron análisis a todos los animales e insectos que había en la fábrica, pero no encontraron el virus en ninguno de ellos. El transmisor original aún se desconoce. La epidemia acabó causando 151 muertes entre las 285 personas que resultaron infectadas.

En noviembre de 1989 desde Filipinas se importaron un grupo de cien macacos (Macaca fascicularis) a Reston (Virginia) EE.UU y otro cargamento de macacos a Filadelfia, EE.UU. siendo estos portadores del ébola-Reston. Seis de los encargados de manipular los animales dieron positivo al virus, pero no desarrollaron la enfermedad, sin embargo entre los macacos fue altamente letal.

Más monos infectados con ébola-Reston fueron enviados de nuevo a Reston y Texas en febrero de 1990.

En 1992 y en 1996 se detectaron dos brotes también de ebola-Reston. El del año 92 fue en Siena, Italia, y el del año 96 fue en Texas, EE.UU. Ningún humano fue infectado en estos últimos casos.

El 1 de noviembre de 1994, se encontraron los cadáveres de dos chimpancés en los bosques de Tai, en Costa de Marfil. Las autopsias revelaron que había sangre marrón en el corazón de los dos chimpancés, y que uno de ellos presentaba los pulmones encharcados de sangre. Los estudios de los tejidos tomados de los chimpancés arrojaron muchas similitudes con la cepa ébola-Zaire. Más tarde, se encontraron más chimpancés muertos. Muchos de ellos dieron positivo al ébola tras realizarse los tests moleculares. Pero era otro subtipo de ébola, el ébola-Tai-Forest. Se cree que el origen del brote fue la carne de algunos monos infectados de la especie Colobus roja que los chimpancés atacaban. Una de los científicos que realizaron las autopsias a los chimpancés infectados contrajo ébola. Desarrolló los primeros síntomas, similares al dengue o la malaria, aproximadamente una semana después de las autopsias. Inmediatamente fue trasladada a Suiza para recibir tratamiento.  A las dos semanas fue dada de alta, y seis semanas después de la infección estaba completamente recuperada.

En 2005 unos estudios que se realizaron con mascotas, llegaron a la conclusión de que estos podían infectarse y excretar el virus durante un periodo determinado, dependiendo de la raza del animal, convirtiéndose así en una fuente de infección para los humanos.

En la región de Bundibugyo, en la frontera con la República Democrática del Congo, se dieron unas fiebres hemorrágicas que había matado a 35 personas y e infectado a 127. El 29 de noviembre de 2007, el ministro de Salud de Uganda, confirmó que esas fiebres hemorrágicas, estaban provocadas por el virus del ébola. Tras analizar algunas muestras, el Laboratorio Nacional de Estados Unidos, el Centro para el Control de las Enfermedades y la Organización Mundial de la Salud confirmó que se trataba de una cepa nueva del virus ébola, el ébola Bundibugyo.

El 23 de enero de 2009, el gobierno de Filipinas anunció la detección de anticuerpos IgG frente al virus ébola-Reston (ERV) en una persona que podía haber estado en contacto con cerdos enfermos. Estos animales pertenecían a una explotación doméstica de cerdos en Ciudad Valenzuela (un barrio de Manila). El 30 de enero de 2009, el gobierno filipino anunció la detección de anticuerpos anti-ERV en otras cuatro personas: dos granjeros de Bulacán y otro de Pangasinán y un carnicero de un matadero de la misma ciudad. Las dos granjas estuvieron en cuarentena por haberse detectado infecciones porcinas por ERV. Unos 6000 cerdos fueron sacrificados para impedir la expansión de una epidemia del virus.

Estos casos en Filipinas representaron la primera vez que el ébola-Reston había sido detectado en cerdos, y también la primera vez que se sospechó de una transmisión del virus desde el cerdo al ser humano.

En el año 2014 surgió el mayor brote de la historia de esta cepa, afectando inicialmente a Guinea-Conakry y expandiéndose posteriormente a Sierra Leona, Liberia y Nigeria.

Este brote comenzó en Guinea cuando un chamán intentó curar a un niño enfermo de ébola. El curandero realizo sobre el infante varios rituales con exceso resultado. El niño murió a los pocos días y él quedo infectado. No sabemos si el niño se infectó por la mordedura de un murciélago o por comer la carne de algún animal infectado, ya que gran parte de su familia, que podría haber comido esos mismos alimentos,  también murió. En el funeral del chaman, como dicta la tradición, un grupo de 14 mujeres limpiaban y preparaban el cuerpo para ser enterrado, quedando ellas también infectadas. Las mujeres procedían de distinto países, unas eran de Nigeria y otras de Sierra Leona. Cuando viajaron a sus respectivos países, expandieron el brote a ambas naciones. De las aproximadas 100 personas que fueron al funeral el 80% murieron.

El 8 de agosto de 2014, la OMS decretó la situación como “emergencia pública sanitaria internacional” y recomendó medidas para detener su transmisión ante el riesgo de pandemia global.

La declaración se producía porque el número de fallecidos ascendía a 1000, a causa de la epidemia que amenazaba con seguir expandiéndose tras fallar los mecanismos de contención iniciales. Los primeros afectados transportados oficialmente a Estados Unidos durante el brote, fueron llevados a Atlanta para ser tratados con ZMapp. El día 9 de ese mes se confirmaba que España también había recibido dicho fármaco.

En los Estados Unidos se probó un suero de manera experimental en dos personas contagiadas por Ébola; tal suero podría ser la cura para esta enfermedad, aunque no se tienen más detalles del mismo. En España, en 2014 también se aplicó este suero a un paciente, que sin embargo 2 días después falleció.

El 7 de octubre de 2014 surgió un caso de ébola en Madrid por contagio de una enfermera auxiliar que se ofrecía a la atención de un segundo enfermo de ébola traído desde Sierra Leona que terminó falleciendo, convirtiéndose así en el primer caso de esta enfermedad pandémica contagiada fuera de África. Al marido de la enfermera tuvieron que hacerle pruebas ya que fue quien mantuvo mayor contacto con la mujer, y los análisis determinaron que el hombre no estaba infectado. Pero las autoridades, ante el riesgo, determinaron sacrificar unilateralmente al perro de la familia sin haberle realizado estudio serológico alguno.

El 11 de octubre, saltaron las alarmas otra vez, se produce un caso de contagio fuera de África. En Dallas (Estados Unidos) una trabajadora sanitaria es infectada al tratar al paciente Thomas Duncan, fallecido como consecuencia de la enfermedad.

En este mismo año se produjo otro brote epidémico en Nigeria. Otra vez, llego al país a través de un vuelo con un pasajero infectado. En octubre, el brote ya estaba totalmente controlado, con un total de 19 contagios y 8 fallecidos.

FUENTES DE INVESTIGACIÓN

Libros: Zona caliente de Richar Preston
Enfermedad por el virus del Ébola. Wikipedia
El Ébola, RTVE.es
Programa Cuarto Milenio